1984 Manolo Orantes cubre la baja
por paternidad de Victor Pecci

La tarde antes de comenzar su participación, el paraguayo Victor Pecci, figura estelar del cartel del XIV Torneo, llamó desde París para comunicar que no podría estar en Luanco. La falta de papeles en regla del hijo que su mujer había dado a luz en París unos días antes le impedía salir de Francia.
En menos de 24 horas había que cubrir la plaza del número uno.
La misión resultaba casi imposible. Sólo la capacidad de gestión de Manolo Galé podría conseguirlo y a él se recurrió.

Se localizó a Manolo Orantes en Barcelona, donde entrenaba para recuperarse de unas molestias en la espalda que le habían apartado temporalmente de la competición. Se trataba de convencer a una figura del tenis mundial para que adelantase su reaparición y jugase en Luanco. Su condición física era precaria y la falta de tiempo le obligaba a realizar un viaje muy pesado. Como no podía ser de otra manera, Manolo Galé le convenció. Orantes tuvo que darse un madrugón para, antes de coger el vuelo de Barcelona a Madrid de las 7 de la mañana, pasar por su club a recoger las raquetas. En el aeropuerto de Madrid lo esperaba un coche enviado por los organizadores desde Luanco.

De esta forma, Orantes llegó a Luanco por la tarde, con el tiempo justo de cambiarse para disputar su primer partido sobre la arena de La Ribera.
Pese a su esfuerzo, Manolo Orantes no consiguió clasificarse para la final, pero dejó patente su gran clase deportiva y, con su comportamiento, proporcionó a la Organización una solución magnifica para cubrir la baja por paternidad de Victor Pecci.

Alex y la raqueta

Manolo Orantes acompañado por Jose Manuel Fdez.