2012 Un premio para el "enemigo"

Albert Ramos no sólo se llevó la final de 2012, sino que se ganó la simpatía del público de La Ribera. Tras imponerse a Daniel Muñoz por 7-6 (4) y 7-5, Ramos realizaba el habitual discurso de despedida cuando, en un momento determinado,
se dirigió a un grupo de niños situados en la grada del Fondo Sur. El campeón les "reprendió" por haberse pasado todo el partido animando a su rival, pero que a pesar de todo les guardaba una sorpresa. Y tanto. Albert se dirigió a su silla, de donde recogió una de sus raquetas y se la entregó a sus "enemigos". Un gesto que el público reconoció con aplausos.

Albert Ramos